Algunos conceptos sobre DIGITALIZACIÓN DE AUDIO
Trabajo de investigación realizado por los alumnos:
ü
Francisco
Benavides
ü
Franco Provenzano
ü
Santiago Cabanna
ü Gonzalo Marzola
Pertenecientes al curso de edición en PC (MIDI y Audio) del semestre Abril/Julio de 2006 dictado
en Emu educación musical por el prof. Luis Aceto.
Ø FUNDAMENTOS DE LA TECNICA DEL MUESTREO
· Frecuencia de muestreo y resolución en bits
· Aliasing
· Del transductor al disco rígido
· Codificación Analógica-Digital
· PCM
· Algoritmo de compresión sin pérdida
· Algoritmo de compresión con pérdida
ü MP3
ü WMA
ü CD-R (El formato de audio de CD)
Cuando hablamos de audio digital tenemos en cuenta, entre otras cosas,
dos términos. Uno llamado frecuencia de muestreo (Hz) que es la
cantidad de muestras por segundo de una señal y otro llamado resolución en bits
(dígitos binarios) que consiste en representar el valor de la señal en
binario.
La tasa o frecuencia de
muestreo es el número de muestras por
unidad de tiempo que se toman de una señal
continua para producir una señal discreta, el proceso necesario para
convertirla de analógica en digital. Como todas las frecuencias,
generalmente se expresa en hercios
(Hz, ciclos
por segundo) o múltiplos suyos, como el kilohercio (kHz), aunque pueden utilizarse otras magnitudes.
|
|
Señal original y muestreo de la misma.
En audio,
la máxima audiofrecuencia
perceptible para el oído
humano está en torno a los 20 kHz, por lo
que teóricamente una frecuencia de muestreo de 40 kHz
sería adecuada para digitalizarla; no obstante, el estándar introducido por el
CD,
se estableció en 44,1 kHz. La frecuencia de muestreo
ligeramente superior permite compensar los filtros utilizados durante la conversión
analógica-digital.
Hay que tener en cuenta que no todas las fuentes
sonoras se aproximan a los 20 kHz que corresponden a
esta frecuencia máxima; la mayoría de los sonidos está muy por debajo de ésta.
Por ejemplo, si se va a grabar la voz
de una soprano,
la máxima frecuencia
que la cantante será capaz de producir estará en torno a los 1046 Hz, con lo que utilizar una frecuencia de muestreo de 44,1
kHz sería innecesario (se estaría empleando una
capacidad de almacenamiento extra que se podría
economizar).
En este caso, siguiendo el Teorema de Nyquist, sería adecuada una frecuencia de muestreo en torno
a los 2100 Hz. En este sentido, la mayoría de software/hardware
están preparados para que el usuario pueda seleccionar
la frecuencia de muestreo a utilizar. El estándar del CD-Audio
está fijado en 44,1 kHz, pero esto no significa que
esa sea la frecuencia que utilizan todos los equipos. Los sistemas domésticos de
baja calidad pueden utilizar frecuencias de 22,05 kHz
o de 11,025 kHz (produciendo así una señal analógica
de inferior calidad a la que podría generarse con la información contenida en el
disco). Además, las tarjetas
de sonido de los equipos informáticos utilizan frecuencias por encima
o por debajo de este estándar, muchas veces seleccionándolas en función de las
necesidades concretas (sobre todo, en aplicaciones de audio
profesional).
En audio profesional, se utilizan frecuencias de
muestreo de 48 kHz o superiores. La razón es que
cuando se graban altas
frecuencias, cercanas a los 20 kHz, usando
los 44,1 kHz, sólo se recogen dos muestras por ciclo,
con lo que la señal resultante queda muy limitada. Ante esto, es evidente que
las altas frecuencias se muestrean peor que las bajas; una tasa de muestreo
superior al estándar permite corregir esta disparidad.
Algunas frecuencias de muestreo típicas en sistemas
de audio y vídeo aparecen resumidas en tablas, más arriba.
|
Frecuencias de muestreo
típicas | |
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Para audio | |
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8,000 Hz |
Teléfonos,
adecuado para la voz humana pero no para la reproducción
musical. |
|
22,050 Hz |
|
|
32,000 Hz |
Vídeo digital en formato miniDV. |
|
44,100 Hz |
CD,
también común en audio en formatos MPEG-1
(VCD,
SVCD,
MP3). |
|
47,250 Hz |
Formato PCM
de Nippon
Columbia (Denon). |
|
48,000 Hz |
Sonido digital utilizado en la televisión
digital, DVD,
formato de películas, audio profesional y sistemas DAT. |
|
50,000 Hz |
Primeros sistemas de grabación de audio digital
de finales de los 70
de las empresas 3M
y Soundstream. |
|
96,000 ó 192,400 Hz |
HD-DVD,
audio de alta definición para DVD y BD-ROM
(Blu-ray Disc). |
|
2.8224 MHz |
SACD,
Direct
Stream Digital, desarrollado por Sony
y Philips. |
Existen varios métodos para convertir una forma de
onda analógica en una secuencia de bits, métodos que están relacionados entre si
y en algunos casos, en sistemas de conversión avanzados, pueden trabajar en
forma complementaria. La conversión en el tiempo, de continuo a discreto, se
conoce como muestreo, el proceso inverso se conoce como reconstrucción. La
representación mediante un número de valor analógico de una muestra se conoce
como cuantificación. El proceso de muestreo consiste en que un tren de impulsos
de amplitud constante es modulado por la señal de entrada, de aquí el término
modulación de impulsos en amplitud (pulse amplitude
modulation), abreviado como PAM (La elección de la
frecuencia de muestreo , es decir, la velocidad a la que debe examinarse la
tensión de entrada para transmitir la información de una señal variable; es
importante en cualquier sistema: si es demasiado baja, la señal se verá
degradada, y si es demasiado alta, el número de muestras a registrar crecerá
innecesariamente ) . Cuando la altura de estos impulsos es cuantificada y
expresada mediante un código numérico, el resultado es conocido como modulación
por impulsos codificados (pulse code modulation) o PCM. (En principio, esto es equivalente a
registrar las variaciones de una tensión, anotando las lecturas de un voltímetro
digital cada pocos segundos).
Según el teorema
de muestreo de Nyquist-Shannon, para poder replicar con exactitud la
forma de una onda
es necesario que la frecuencia de muestreo sea como mínimo el doble de la máxima
frecuencia
a muestrear.
El teorema de Nyquist sólo
indica el valor mínimo necesario para que el muestreo resulte eficaz. Por encima
de ese valor, cuanto mayor sea el número de niveles de comparación (muestras),
más fiel será la conversión
analógica digital (A/D), lo que se traduce en una mayor calidad de la señal resultante.
Cuantas más muestras se tengan, será posible reconstruir mejor la señal; no
obstante, a mayor frecuencia de muestreo (más información/datos), mayor será el
ancho de
banda necesario.
En términos informáticos,
una mayor frecuencia de muestreo requiere una mayor resolución
(número de bits).
Un número mayor de bits implica, en la práctica, que la señal se procese más
lentamente y, por lo general, un encarecimiento del equipo, que requiere interfaces
más potentes, más memoria, etc.
Además, aunque se siga aumentando la frecuencia de muestreo, la calidad no continúa incrementándose indefinidamente. Matemáticamente se ha demostrado que, llegado un determinado punto (sobrepasada cierta cantidad de muestras por segundo), la calidad ya no aumenta, debido al principio general de rendimientos marginales decrecientes.
Si se utiliza una frecuencia menor a la establecida
por el teorema de Nyquist, se produce una distorsión
conocida como aliasing;
algunos autores traducen este término como solapamiento. El aliasing
impide recuperar correctamente la señal cuando las muestras de ésta se obtienen
a intervalos de tiempo demasiado largos. La forma de la onda recuperada presenta
pendientes muy abruptas.
Una pendiente abrupta genera cierta dispersión de la señal. Esta dispersión es la responsable de que se generen ecos (entendiendo por eco, no un sonido, sino un desfase o desplazamiento temporal de la señal). El efecto aliasing y la dispersión (o distanciamiento de un conjunto de valores con respecto a su valor medio) que introduce quedaron demostrados por los experimentos de Lagadec y Stockham.
Para eliminar el aliasing,
los sistemas de digitalización incluyen filtros
paso bajo, que eliminan todas las frecuencias que sobrepasan la
frecuencia ecuador (la que corresponde a la mitad de la frecuencia de muestreo
elegida) en la señal de entrada. Es decir, todas las frecuencias
que queden por encima de la frecuencia
de muestreo seleccionada son eliminadas. El filtro paso bajo para este
uso concreto recibe el nombre de filtro
antialiasing. Sin embargo, abusar de
los filtros antialiasing, puede producir
el mismo efecto que se quiere evitar. Cuando se conectan varios filtros en
cadena (en el muestreo, en la conversión
digital-analógica, etc.), un filtrado excesivo de una onda que ya
cumplía con el requisito para su correcta transformación A/D puede degenerar y
provocar que la onda final presente una pendiente marcada. Por esta desventaja
del filtro antialiasing se ha
generalizado la técnica conocida como sobremuestreo
de la señal.
Para evitar las caídas abruptas se utiliza la técnica
conocida como sobremuestreo (oversampling), que permite
reconstruir, tras la conversión D/A, una señal de pendiente
suave.
Un sobremuestreo consiste en aplicar un filtro digital que actúa sobre el tiempo (dominio de frecuencia), cambiando de lugar las muestras, de forma que al superponerlas, se creen muestreos simultáneos virtuales. Estos muestreos simultáneos no son reales, son simulaciones generadas por el propio filtro. Estos muestreos simultáneos se obtienen utilizando el llamado coeficiente de sobremuestreo (n), que viene indicado por la expresión
Las muestras obtenidas se superponen con los datos
originales y los conversores
A/D los promedian, obteniendo una única muestra ponderada (por
ejemplo, si se hacen tres muestreos, finalmente, la muestra tomada no es ninguna
de las tres, sino su valor medio). Para evitar el aliasing, también se introduce
a la entrada un filtro paso bajo digital, que elimine aquellas frecuencias por
encima de la mitad de la frecuencia de muestreo. No obstante, a la salida, la
frecuencia de muestreo utilizada para reproducir la señal ya no es la misma que
se utilizó para tomar las muestras a la entrada, sino que es tantas veces mayor
como números de muestreo se hayan hecho.
Consideremos un ejemplo característico de la
digitalización de música en formato CD. Imaginemos que para digitalizar el CD se
hacen 3 muestreos a 44,1 kHz que se interpolan. Se
introduce un filtro paso bajo, llamado decimator,
que elimina las frecuencias por encima de los 20 kHz,
pero la frecuencia de muestreo utilizada para reconstruir la señal será tres
veces mayor: 132,3 kHz. De este modo se reconstruye la
señal suavizando la pendiente. A este proceso de filtrado durante la conversión
D/A se lo conoce como diezmado.
Sin embargo, es evidente que
incorporar la técnica del sobremuestreo encarece
considerablemente el equipo.
(Ir a Índice)
Codificación Analógica −
Digital
Este tipo de codificación es la
representación de información analógica en una señal digital. Por ejemplo para
grabar la voz de un cantante sobre un CD se usan se usan significados digitales
para grabar la información analógica. Para hacerlos, se debe de reducir el nº
infinito potencial posible de valores en un mensaje analógico de modo que puedan
ser representados como una cadena digital con un mínimo de información posible.
La figura nos muestra la codificación analógica − digital llamada codec (codificador−decodificador).
En la codificación analógica −
digital, estamos representando la información contenida a partir de una serie de
pulsos digitales (1s ó 0s).
La estructura de la señal traducida
no es el problema. En su lugar el problema es como hacer pasar información de un
número de valores infinitos a un número de valores limitados sin sacrificar la
calidad.
Modulación de amplitud de pulso
(PAM)
El primer paso en la codificación
analógica − digital se llama PAM. Esta técnica recoge información análoga, la
muestra (ó la prueba), y genera una serie de pulsos basados en los resultados de
la prueba. El término prueba se refiere a la medida de la amplitud de la señal a
intervalos iguales.
El método de prueba usado en PAM es
más eficaz en otras áreas de ingeniería que en la comunicación de datos
(informática). Aunque PAM está en la base de un importante método de
codificación analógica − digital llamado modulación de código de pulso
(PCM).
En PAM, la señal original se muestra
a intervalos iguales. PAM usa una técnica llamada probada y tomada. En un
momento dado el nivel de la señal es leído y retenido brevemente. El valor
mostrado sucede solamente de modo instantáneo a la forma actual de la onda, pero
es generalizada por un periodo todavía corto pero medible en el resultado de PAM.
El motivo por el que PAM sea
ineficaz en comunicaciones es por que aunque traduzca la forma actual de la onda
a una serie de pulsos, siguen teniendo amplitud (pulsos)(todavía señal analógica y no digital). Para hacerlos
digitales, se deben de modificar usando modulación de código de pulso
(PCM)
Modulación PCM
PCM modifica los pulsos creados por
PAM para crear una señal completamente digital. Para hacerlo, PCM, en primer
lugar, cuantifica los pulsos de PAM. La cuantificación es un método de
asignación de los valores íntegros a un rango específico para mostrar los
ejemplos.
Los dígitos binarios son
transformados en un señal digital usando una de las
técnicas de colage digital−digital. La figura 5 muestra el resultado de la
modulación de codage de pulso de la señal original
odificada finalmente en señal unipolar. Solo se
muestran los 3 primeros valores de prueba.
PCM se construye actualmente a
través de 4 procesos separados: PAM, cuantificación, codage digital−digital.
La figura muestra el proceso entero
en forma de gráfico. PCM es el método de prueba usado para digitalizar la voz en
la transmisión de línea−T en los sistemas de telecomunicaciones en América del
Norte. (Ir
a Índice)
De
señal analógica a código digital
PCM
Nota:
este artículo es acerca de compresión de datos de audio, que es la reducción del
número de la tasa de bits de las señales digitales de audio. No debe ser
confundido con compresión de
rango dinámico de señales..
Compresión
de Audio es una forma de
compresión de
datos, específicamente en la reducción del tamaño de los archivos de
audio. Los algoritmos de compresión de Audio normalmente son llamados códec de
audio. Existen dos tipos de compresión basados en algoritmo de
compresión sin pérdida (en:lossless)
o algoritmo de
compresión con pérdida (en:lossy).
Se llama así a cualquier procedimiento
de codificación que tenga como objetivo representar cierta cantidad de
información utilizando una menor cantidad de la misma, siendo posible una reconstrucción exacta de
los datos originales.
Este tipo de compresión se vuelve
necesaria cuando se requiere conservar íntegramente la información original, en
contraposición a lo que sucedería con un algoritmo de
compresión con pérdida.
Este sistema de compresión se usa en Compresores
de archivo (RAR,
Gzip,
Bzip,
zip,
7z,
ARJ)
y disco,
también en imágenes (PNG,
RLE)
y en algún formato de audio (FLAC),
pero en video es muy raro y no suele utilizarce.
Se llama así a cualquier procedimiento
de codificación que tenga como objetivo representar cierta cantidad de
información utilizando una menor cantidad de la misma, siendo imposible una reconstrucción exacta de
los datos originales.
La compresión con pérdida sólo
es útil cuando la reconstrucción exacta no es indispensable para que la
información tenga sentido. La información reconstruida es solo una aproximación
de la información original.
Suele restringirse a información
analógica que ha sido digitalizada (imágenes, audio, video, etc...), donde la información puede ser parecida, y
al mismo tiempo, ser subjetivamente la misma.
Su mayor ventaja reside en las altas
razones de compresión que ofrece en contraposición a un algoritmo de
compresión sin pérdida.
Existen dos técnicas comunes de
compresión con pérdida:
En algunos casos se utilizan ambas,
aplicando la transformación al resultado de la codificación predictiva.
Es
un formato de audio digital
comprimido con
pérdida, desarrollado por el Moving Picture Experts Group (MPEG)
para formar parte de la versión 1 (y posteriormente ampliado en la versión 2)
del formato de video MPEG. Su nombre es el acrónimo de MPEG-1
Audio Layer 3.
Este formato fue trabajado
principalmente por Karlheinz Brandenburg, director de tecnologías de medios electrónicos
del Instituto Fraunhofer, perteneciente a una red de
47 centros de investigación alemanes
que junto con Thomson
Multimedia controla el grueso de las patentes relacionadas con el MP3. La
primera de ellas fue registrada en 1986
y varias más en 1991. Pero no fue hasta julio de 1995 cuando Brandenburg usó por primera vez la extensión .mp3 para los
archivos relacionados con el MP3 que guardaba en su ordenador. Un año después su
instituto ingresaba en concepto de patentes 1,2 millones de euros.
Diez años más tarde esta cantidad ha alcanzado los 26,1
millones.
El formato MP3 se convirtió en el
estándar utilizado para streaming
de audio y compresión de
audio de alta calidad gracias a la posibilidad de ajustar la calidad
de la compresión, proporcional al tamaño por segundo (bitrate),
y por tanto el tamaño final del archivo, que podía llegar a ocupar 12 e incluso
15 veces menos que el archivo original sin comprimir.
Fue el primer formato de compresión de
audio popularizado gracias a Internet,
ya que hizo posible el intercambio de ficheros musicales. Esto derivó en
procesos judiciales contra empresas como Napster
y AudioGalaxy.
Tras el desarrollo de reproductores
autónomos, portátiles o integrados en cadenas musicales (estéreos), el formato
MP3 llega más allá del mundo de la informática.
A principios de 2002
otros formatos de audio comprimido como Windows Media
Audio y Ogg Vorbis empiezan a ser masivamente incluidos en
programas, sistemas operativos y reproductores autónomos, lo que hizo prever que
el MP3 fuera paulatinamente cayendo en desuso, en favor de otros formatos, como
los mencionados, de mucha mejor calidad. Uno de los factores que influye en el
declive del MP3 es que tiene patente.
Técnicamente no significa que su calidad sea inferior ni superior, pero impide
que la comunidad pueda seguir mejorándolo y puede obligar a pagar por la
utilización de algún códec,
esto es lo que ocurre con los reproductores de MP3.
Windows
Media Audio o WMA es un formato de compresión de
audio con pérdida, propiedad de Microsoft,
aunque recientemente se ha desarrollado de compresión sin
pérdida.
Compite con el MP3, antiguo y bastante inferior técnicamente; y Ogg-Vorbis
, superior y libre, usando como estrategia comercial la inclusión de soporte en el reproductor Windows Media Player, incluido en su popular sistema operativo Windows.Aunque el soporte de este formato se ha
ampliado desde Windows Media
Player y ahora se encuentra disponible en
varias aplicaciones y reproductores portátiles, el MP3
continua siendo el formato más popular y por ello más
extendido.
A diferencia del MP3,
éste formato posee una infrastructura para proteger el
Copyright
y así hacer más difícil el tráfico ilegal de música.
Este formato está especialmente relacionado con Windows Media Video (WMV) y Advanced Streaming Format (ASF).
Conocido también como
DVD-A.
El DVD-Audio (formato diseñado para
ofrecer la mejor calidad de audio
posible en DVD)
fue desarrollado por Pioneer
y Matsushita,
en colaboración con otras empresas.
El DVD-A pertenece a la familia del DVD
(aparecido en 1997), que incluye también el DVD-Video
(DVD),
el DVD-ROM,
el DVD-R
y el DVD-RAM.
El
DVD-A está dividido en tres grandes zonas:
1.
Audio.
2.
Video (video clips).
3.
Datos
(textos e imágenes).
A estas zonas se
accede mediante un menú, por lo que hay que conectar monitor de
televisión.
EL
DVD-A admite 6 frecuencias de
muestreo:
·
44’1 kHz y sus múltiplos 88’2 kHz (44’1
kHz x2) y 176’4 kHz (44’1
kHz x4).
·
48 kHz y sus múltiplos 96 kHz (44’1
kHz x2) y 192 kHz (44’1
kHz x4).
La frecuencia de muestreo más alta del
DVD-A (192 kHz) es inferior a la del SACD
(2’8 MHz), pero esta muy por encima de la del CD
(44’1 kHz).
La respuesta en
frecuencia del DVD-A es de 80 kHz. Desde
luego, resulta mucho mayor que la del CD (20 kHz),
pero ésta limitada con respecto al otro formato de Alta
Definición de audio, el SACD, que puede alcanzar los 100 kHz.
Aún sin lleagar a esos 100 kHz, el rango
dinámico que alcanza el DVD-A es el máximo 120 dB, donde se sitúa el umbral de
dolor. (Supera los 90 dB del CD y se iguala
al SACD- 120 dB también).
La resolución
del DVD-A puede ser de 16, 20 o 24 bits y permite hasta 6 canales de audio. Los
reproductores DVD-A utilizan la técnica SMART
(System Managed Audio Resource Technique)
para pasar de la reproducción
de sonido multicanal a una reproducción
estéreo.
Un DVD-A (de tamaño idéntico al CD y al
DVD y de aspecto es similar) puede ofrecer hasta 622 minutos de música. Esa es
su principal ventaja con respecto al SACD, de similar “calidad”. SACD (74
minutos x capa, máximo 222 minutos en los SACD híbridos) y CD (74
minutos).
El DVD-A permite almacenar el
equivalente a más de siete CDs, ya que frente a los
650 Mbyte del CD, el DVD-A ofrece 4’7 Gbyte. (También el SACD cuenta con 4’7 Gbyte). Esto es posible, gracias a que se ha reducido la
anchura de las pista, el tamaño de los pits (marcas de
grabación sobre la superficie del disco) y al tipo de codificación que emplea
(MLP).
Para mantener la compatibilidad con
los lectores CD convencionales, el DVD-A utiliza discos de doble capa .
1.
La capa
superior, semitransparente, es leída por un láser con una longitud de onda
corta.
2.
La capa
inferior (que lee un láser
con una longitud de onda más larga que alcanza mayor profundidad) contiene la
misma información pero codificada de forma que pueda ser leída por un
reproductor de CD convencional.
Un DVD-A podrá ser leído por un
reproductor de CD y, por ende, por un player DVD
universal; sin embargo, un DVD-A no es soportado actualmente (2005) por los
lectores DVD-Vídeo.
(Los sistemas de
compresión que utiliza no son compatibles), pese a que la
especificación DVD-A es básicamente la misma que la que utiliza el
DVD-Vídeo.
El DVD-A utiliza como código canal el
MLP
(Meridian Lossless Packing) que es un tipo de compresión sin
pérdidas, es decir, reduce la densidad de datos sin despreciar
“aparentemente” ninguna información. Esta compresión sin pérdidas lo ha
convertido en un formato de Alta
Fidelidad para audio.
Lo que significa que su sonido es más “puro y natural” que el de los CDs convencional y el de los DVD-Video.
En audio
Traducido a audio,
esto significa que el paisaje
sonoro orquestal se materializa porque los instrumentos
y las voces
se perciben como separadas entre sí, tal y como, sonarían si efectivamente nos
encontráramos en el auditorio
en el que se estuviera desarrollando un concierto.
Para evitar la piratería, los DVD-A
incluyen una “marca de
agua” en su trama de datos.
Los discos DVD-Audio V son unos discos similares a los DVD-A (DVD-Audio), pero que contienen además objetos de video (videoclips, entrevistas, etc). El audio del DVD-Audio V ya no esta codificado con MLP sino que utilizan el códec AC-3. Estos discos se reproducen en un lector universal o de audio, pero, para ver la información de vídeo, hay que reproducirlo en un DVD-Vídeo
CD-R (Compact Disc-Recordable) Disco
compacto gravable. Estos discos sólo pueden ser grabados una vez. Se
pueden grabar en varias sesiones (discos multisesión),
con la desventaja en este caso de que se pierden bastantes megas
de espacio de grabación y que algunos lectores, de modelos antiguos, no son
capaces de leerlos.
Actualmente las grabadoras llegan a
grabar CD-R a 52x, unos 7800 KB/s.
Para muchos ordenadores es difícil
mantener esta tasa de grabación y por ello la
grabadoras tienen sistemas que permiten retomar la grabación ante un corte en la
llegada de datos.
La
capacidad total de un CD-R suele ser:
·
650 MB
= 681,57 millones de bytes
·
700 MB =
734 millones de bytes. El más común.
·
800 MB =
838 millones de bytes.
·
900 MB =
943 millones de bytes.
Estas capacidades son válidas para discos de datos. Los formatos VCD, SVCD o el CD-Audio usan otro formato, el CD-XA que utiliza partes del CD que en los CD de datos se utilizan para corrección de errores. Así se obtiene un 13,5% más de capacidad a cambio de una mayor sensibilidad a arañazos y otras agresiones.
http://buscador.rincondelvago.com/audio+digital
Este trabajo ha sido realizado por:
ü
Francisco
Benavides
ü
Franco Provenzano
ü
Santiago Cabanna
ü
Gonzalo Marzola
Los datos del documento han sido extraídos de los sitios
anteriormente mencionados.
El documento se extiende a fin de ser utilizado como
guía de consulta y sin fines de comercialización.